Si desapareciera el comercio local de nuestras ciudades, desaparecería toda nuestra historia

Laureano Turienzo, experto en nuevos formatos comerciales, asegura que al comercio local le afecta más una crisis que la venta ‘on line’. “Es infinitamente peor”, relata.

 

Laureano Turienzo, experto global en nuevos formatos comerciales y últimas tendencias en retail, asegura que lo peor que le puede pasar al comercio local no son las grandes plataformas de venta on line, sino una crisis económica. “Lo que más ha crecido este año han sido las librerías independientes y la venta directa de los granjeros a los consumidores”, dice.

¿Cree que, en un futuro, desaparecerá el comercio local?

- No. Y, además, creo que habrá una tendencia a largo plazo de que el comercio local será cada vez más demandado por los consumidores. Hay datos muy interesantes al respecto. Por ejemplo, en el gran mercado más avanzado del mundo en el retail, que es el norteamericano, Amazon tiene una cuota de mercado del comercio electrónico del 50%, lo que querría decir que de cada dos dólares que gasta el estadounidense uno lo gasta en Amazon. Con ese peso que tiene en ese escenario, lo que más ha crecido este año han sido las librerías independientes y los granjeros vendiendo directamente a los consumidores. En los núcleos centrales de las grandes ciudades se han cerrado más almacenes como El Corte Inglés que tiendas locales.

¿Cuál ha sido la razón?

- El simple hecho de que cada vez se irá a un dualismo, donde por un lado va a estar el algoritmo y en el otro, el corazón. Esos dos extremos van a casar muy bien.

¿No habrá, por ejemplo, consumidores 100% tecnológicos?

- Creo que no. Serán consumidores híbridos. Todo lo que esté en los extremos impacta mucho más.

Entonces, ¿la comodidad que permite comprar ‘on line’ no perjudica al comercio local?

- Siempre habrá un actor nuevo que va a fidelizar a algunos clientes y el comercio local, que lleva mucho tiempo, lo que tiene que hacer es intentar mantener esos nudos y sobre todo viajar hacia el siglo XXI. Como en su día pasó, hace cincuenta años, con la llegada de El Corte Inglés a Bilbao.

¿Hay alguna innovación tecnológica que aún no se haya implantado?

- El gran avance tecnológico de los próximos años posiblemente sea la creación de productos a demanda. Llegar a una tienda con el diseño de unas zapatillas y que te las hagan a medida. Que sean diseños exclusivos. Realmente creo que lo natural, como el comercio local, seguirá existiendo porque lo humano seguirá presente. Lo hipertecnológico tendrá mucho éxito y, posiblemente, el problema será estar en medio. Si yo tuviese un comercio local, no me obsesionaría por hipertecnologizarme. Claro que hay que estar presentes en el siglo XXI y no quedarse atrás, pero a la vez, también hay que trabajar mucho la parte humana.

¿Es imprescindible el comercio local en las ciudades?

- Fundamental. El año pasado estuve en 24 países y en todos fui a ver el comercio local porque era donde me enteraba y palpaba la historia del sitio. De hecho, no existe ninguna ciudad en el mundo occidental que no se haya creado en torno a los tres ejes: la religión, la guerra y el comercio. Si desapareciera el comercio local de las ciudades, estaríamos traicionando a nuestra historia y desaparecería toda la historia. Todas las ciudades se han vertebrado en torno a los gremios.

Quizá porque los comercios mantienen viva la esencia de las ciudades donde se asientan.

- Sí. Imagínate unas navidades en Bilbao sin sus comercios. Sin las luces. Imagínate sus calles sin nadie. La gente que compra en Amazon, por decirlo de alguna manera, se ha exiliado. Pero pregúntales cómo sería la ciudad sin sus luces, sin su ambiente de calle… Dirían que eso es innegociable. Yo sí que creo muchísimo en el negocio local. De hecho, creo que lo van a pasar peor ciertas grandes empresas que los comercios pequeños. Habrá comercios que cierren, pero lo peor que le puede pasar a un comercio local es una crisis. La crisis es infinitamente peor que un Amazon. En tiempos de bonanza, la gente compra en tiendas on line y en el comercio cercano.

La empatía o la cercanía que se encuentra en los comercios locales es una ventaja que no se encuentra en la venta ‘on line’.

- Amazon, evidentemente, a día de hoy no ha encontrado una tecnología que sepa, por ejemplo, el equipo de fútbol preferido del hijo de tu vecino. Eso ya es bastante. Lo que se diferencia del algoritmo es la distancia corta, el piel a piel. En un lado está el algoritmo y en el otro lado está la mirada de los ojos. Llevamos 3.000 años siendo tiendas, eso no lo vas a cambiar en una década. Todo lo que el comercio piense para el consumidor desde el punto de vista humano y lo establezca, será lo que le haga singular.

¿Hacia dónde cree que evoluciona el comercio local?

- Hacia un retail muy tecnológico. Por un lado está la hipertecnología, que cada vez triunfará más, pero en el otro lado está todo eso que es muy especialista en algo y también está lo local. Para mí, lo local, lo especializado y el algorítmico es algo que va a triunfar. El problema es estar en medio.

¿Sabrán convivir juntos?

- Sin lugar a dudas. Somos tan duales, viajamos a lugares tan distintos… que pensar que muchos modelos no pueden convivir es pensar que solo hay una forma de vida y un solo consumidor. Y eso es falso.

 

Fuente: Deia.eus

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